Como si fueran rascacielos levantados por módulos, Tokyo está formado por seis piezas independientes colocadas y dispuestas de forma continua y creciente. Ilumina un punto de luz de una manera esbelta, elegante y original. Es un colgante funcional y estético por su combinación cromática. Los colores tienen una tonalidad satinada.

DISEÑO Pablo Romagosa